
Hoy han comenzado los trabajos de restauración de la vidriera que representa la Cruz de Santiago, un tesoro emblemático de la propia iglesia. Con el paso de los años, debido a las numerosas tormentas y a las desafortunadas palomas que se han estrellado contra ella, ha perdido muchas de las piezas de vidrio de colores que la componen. Se ha tomado la decisión de invertir en la restauración de la vidriera y de colocar una capa protectora de vidrio liso en el exterior para conservarlas para las generaciones futuras.






Debido a su ubicación, a la que no se puede acceder fácilmente utilizando los andamios que se han instalado actualmente como parte de la restauración de la torre, fue necesario traer una grúa especial, con la ayuda de la policía, que esta mañana detuvo el tráfico para permitir que la grúa entrara en la plaza junto a la iglesia.
Los restauradores están retirando actualmente las partes dañadas de la cruz, cuadrado a cuadrado, y fabricarán nuevas piezas para sustituirlas y devolver a la Cruz de Santiago su antiguo esplendor.


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